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¿ALIVIAN LAS MANTAS ELECTRICAS EL DOLOR DE ESPALDA? 

Cuando padecemos de algún tipo de dolor muscular solemos perder la movilidad de parte de nuestro cuerpo. Además de ser una dolencia bastante molesta, si coincide con el horario de trabajo podemos vernos en un serio aprieto.

Para este tipo de situaciones en las que no podemos dejar de trabajar, aún cuando tenemos una contractura fuerte y el dolor es intenso, existen un tipo de alfombras eléctricas que generan calor de forma artificial y ayudan a relajar el músculo. Visualmente se trata de una alfombra completamente normal, la única diferencia es que va enchufada a la corriente eléctrica.

Otro tipo de producto térmico que ayuda frente a los problemas musculares es la almohadilla eléctrica. El principio de uso es el mismo que el de la alfombra eléctrica, la gran diferencia radica en que la almohadilla está pensada para un uso específico del producto en una silla. Está pensado para ajustarse a nuestra silla de trabajo y proporcionar calor en la zona afectada mientras podemos continuar desempeñando nuestro trabajo de forma completamente normal.


Las mantas y almohadillas eléctricas se pueden conseguir en cualquier ortopedia, farmacia o parafarmacia. Lo único que hay que ver son las dimensiones que queremos y la zona donde la vamos a colocar, ya que hay almohadillas que vienen preparadas específicamente para sillas y otras no.

 

CONSEJOS PARA ALIVIAR EL DOLOR DE CUELLO Y ESPALDA 

1. Apúntate a natación: Si el dolor de espalda nos lo provocan problemas óseos como la escoliosis, la natación es el remedio más completo para combatirlo. Ya que a la vez que realizamos ejercicio y descargamos el músculo, fortalecemos nuestro tono muscular y favorecemos una mayor sujeción del esqueleto. 

2. Realiza ejercicios como el pilates: Hacer ejercicios suaves con estiramientos es una buena forma de prevenir las contracturas. Con un tono muscular ejercitado es mucho más difícil tener problemas lumbares. El pilates es una disciplina física muy completa, en sus niveles iniciales ayuda a conocer las limitaciones de nuestro cuerpo y, cuando llegamos a un nivel avanzado, nos encontramos con ejercicios de una dificultad muy elevada para los que necesitamos un tono muscular fuerte, así como equilibrio y flexibilidad. 

3. Utiliza parches que proporcionan calor: Productos como Thermacare se pueden utilizar en el cuello, espalda, muñecas, etc, y proporcionan calor continuado que ayuda a reducir el dolor muscular. Este tipo de parches Thermacare se pueden llevar mientras trabajamos o nos desplazamos por la calle, no tienen ningún tipo de contraindicaciones y son muy cómodos de transportar en el bolso por si se necesitan con posterioridad. 

4. Acude a un spa: El agua caliente siempre ha sido uno de los remedios más eficaces cuando se trata de problemas musculares. El calor elimina la contractura del músculo mientras que el agua y el vapor contribuye a una relajación general del paciente, tanto a nivel físico como a nivel mental. Si no tienes acceso a un spa cercano a casa, una ducha con agua bastante caliente es otra gran solución (siempre apuntando el chorro de agua caliente a la zona afectada). 

5. Utiliza una almohadilla eléctrica: Las almohadillas o mantas eléctricas son una solución muy socorrida, se pueden utilizar en la cama, en el sofá y también venden almohadillas eléctricas que se ajustan a la silla de trabajo, para poder usarlas en la oficina o en un despacho. 

6. Pide un masaje a domicilio: Una buena opción para eliminar el dolor cuando está en su punto más álgido es contratar a un profesional que venga a casa y nos eche un vistazo. Actualmente hay una gran oferta de quiromasajistas que tienen la opción de acudir al domicilio de sus clientes, y están capacitados para identificar el músculo que está dando problemas así como de la solución posible.

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